Barcelona fue la ciudad elegida para albergar la premiación de las agencias Europeas participantes en el WINA 2017. No es casual esta elección, la ciudad está dotada de una infraestructura no solo turística sino además dedicada a la celebración de seminarios, simposios y certámenes internacionales, convirtiéndola así en el lugar perfecto para llevar a cabo la premiación Europea del Festival.

Barcelona: una ciudad con dirección de arte

La perla española reúne un encanto incomparable, donde las hermosas playas  de la Costa Brava, que están contiguas a ella, se convierten en un atractivo inefable. De igual modo, existen en la ciudad innumerables tesoros artísticos, iglesias románticas cuya magnífica arquitectura atrae a miles de turistas, donde grandes nombres del arte, tales como Dalí, Gaudí, Miró y Picasso, dejaron su huella, permitiendo que Barcelona se convierta en una ciudad única en Europa.

Barcelona, que está situada entre el mar y la montaña, mantiene un equilibrio perfecto entre lo tradicional y el esplendor de lo moderno. Esta se caracteriza por su vanguardismo y la belleza de su urbe. Precisamente, al visitar el Pueblo Español, podrá encontrar muestras de los lugares más representativos de la geografía española. Un total de 117 edificios, calles y plazas, con 49000 metros cuadrados, situado en el corazón de Barcelona.

Barrios medievales y los más bellos ejemplos del modernismo del siglo XX, se encuentran representados en esta hermosa ciudad, razón por la cual la UNESCO decidió declararla Patrimonio de la Humanidad, destacando sus construcciones emblemáticas, así como su dinamismo económico. Este último ha dotado a la ciudad de un significativo acervo cultural, permitiendo así la promoción de corrientes artísticas: museos, exposiciones, esculturas al aire libre y una especial programación de música teatro y danza,  los cuales están a disposición de los visitantes.

Y ni hablar de la gastronomía de Barcelona, la cual se vale de los productos frescos de la huerta, pescados y el mejor aceite de oliva, para ofrecer a los exigentes paladares, una explosión de sabor. De otro lado, la repostería artesana y los vinos espumosos se convierten en la cereza del pastel que encierra la gastronomía barcelonesa.

Sin lugar a dudas, la ciudad es una gran decisión: las excepcionales redes de comunicación, el clima mediterráneo y multitud de atractivos turísticos, hacen de Barcelona una importante ciudad de negocios y un lugar especial para que el WINA 2017 cierre con broche de oro el homenaje a los mejores creativos de la industria publicitaria independiente.

Por Ángela María Muñoz Gutiérrez